1. Formación permanente interprovincial.

Durante dos años hemos mantenido una formación permanente interprovincial de tres meses de duración. Posteriormente no se ha podido continuar por las dificultades tenidas en dos provincias para enviar hermanos. Actualmente las provincias españolas dialogamos para realizar cada año un curso en verano de dos semanas, en el que participe un grupo de hermanos de cada provincia. La iniciativa, a petición de los Provinciales, la llevan adelante los Consejeros de Formación y esperamos pueda comenzar pronto. Además de esta formación interprovincial es bueno disponer de un período más dilatado de actualización religiosa y teológica que ofrezca también un tiempo sereno de renovación personal. Creo que sería bueno promoverla a un nivel más amplio, de Orden, donde no resultaría difícil organizar grupos en español e inglés. En todo caso, mientras no haya una iniciativa de esta índole, es mi intención posibilitar y motivar que algunos hermanos dispongan cada año de un semestre para una actualización más profunda en Madrid o Roma como ya han hecho algunos o en otro lugar que el Consejo Provincial juzgue adecuado.

2. Actualización en el propio ámbito de trabajo.

La situación cambiante de nuestra sociedad, de la juventud, de las familias, de la educación, las condiciones de la pastoral parroquial, exigen de nosotros una actualización permanente para responder a las exigencias educativas y pastorales de nuestro entorno. Atendiendo a los núcleos centrales de actividad en nuestra Provincia, encargaré a las Comisiones Provinciales de Formación, Centros de Enseñanza y Pastoral que organicen, al menos un cursillo cada comisión, sobre formación, educación y pastoral respectivamente.

3. Encuentros con los religiosos mayores de 65 años y con los religiosos jóvenes.

Manteniendo el ritmo de los últimos años, es mi intención encargar al Equipo Provincial de Formación y Vida Religiosa que continúe organizando los encuentros con los religiosos mayores y con los religiosos jóvenes. Son buenos momentos para la convivencia y ofrecen un marco formativo y de reflexión sobre temas de interés. A su vez, son bien valorados y acogidos por sus destinatarios.

4. Promoción de los estudios.

La Provincia, siguiendo las orientaciones del último CGO, debe continuar la tarea de promover los estudios en todos los niveles. A su vez, según lo pedido en los Estatutos Provinciales debemos atender cuidadosamente a la preparación de los hermanos que han terminado la formación inicial realizando posteriores estudios de especialización. De la misma forma el Consejo Provincial, en línea con lo pedido en los Estatutos Provinciales, favorecerá la especialización de los religiosos de la Provincia, no sólo para obtener licenciaturas y otras habilitaciones necesarias para llevar nuestras obras, sino también animando e invitando a los hermanos capacitados a la consecución del doctorado u otros estudios de postgrado.

5. Editorial y Revista.

A través de las publicaciones nos hacemos presentes más allá de los límites de nuestras obras, contribuyendo a la evangelización de la cultura insistentemente pedida por la Iglesia; al tiempo que damos a conocer el pensamiento de nuestro Padre, la espiritualidad de la Orden y los estudios de los hermanos. Considero que debemos seguir cultivando nuestras publicaciones como instrumentos de evangelización que analicen los problemas sociales y ofrezcan respuestas en perspectiva cristiana y agustiniana.